Por qué merece la pena revisar la casa por temporadas
Muchas averías del hogar no aparecen de la nada: se van avisando poco a poco antes de la temporada en la que más se van a notar. Revisar unas pocas cosas antes de que llegue el frío o el calor fuerte te ahorra sustos de última hora.
Antes del otoño-invierno
- Purgar los radiadores para que calienten bien desde el primer día
- Revisar que las persianas suben y bajan sin atascos antes de usarlas más
- Comprobar que las ventanas y puertas cierran bien, sin corrientes de aire
- Revisar el estado de las juntas de silicona en baños, por si hay humedad acumulada
- Comprobar el funcionamiento de enchufes y regletas que vas a usar con estufas o calefactores
Antes de la primavera-verano
- Limpiar filtros y revisar el funcionamiento del aire acondicionado antes del primer calor
- Revisar ventiladores de techo que llevan meses parados
- Comprobar el estado de la pintura exterior o de terrazas tras el invierno
- Revisar el sellado de ventanas y persianas expuestas al sol
- Comprobar el funcionamiento de toldos, si los tienes, antes de usarlos a diario
Consejo: no hace falta revisarlo todo el mismo día. Repartir estas comprobaciones en un par de fines de semana antes de cada temporada es suficiente para adelantarte a la mayoría de averías.
Si algo de la lista necesita un arreglo
Si al repasar la lista detectas que una persiana falla, un ventilador de techo no arranca o el aire acondicionado necesita una revisión, tienes más detalle en persianas, estores y cortinas, ventiladores de techo y mantenimiento de aire acondicionado.
Preguntas rápidas
Lo ideal es un mes antes de que empiece a hacer frío o calor de verdad, así hay margen para pedir cita si aparece algún arreglo pendiente.
Sí, de hecho es lo más habitual. Cuéntanos qué quieres revisar y organizamos la visita para cubrir varios puntos a la vez.
Si la humedad es puntual y afecta solo a la silicona, suele bastar con resellar la junta. Si ves manchas más extendidas o la humedad reaparece, es mejor que la revisemos antes de volver a sellar, para no tapar un problema mayor.
Puede costarle un poco arrancar el primer día, sobre todo si ha acumulado polvo. Si sigue sin funcionar bien tras un par de intentos, es mejor revisarlo antes de la temporada de más uso.
